situación
un día nos cruzamos (¿casualidad?), me quedé petrificada, me desorienté. como en la película más pochoclera el resto del entorno se volvió difuso (¿no teníamos puestos los lentes, no?). mirándome fijo, me sonreíste. mis ojos seguramente lo desaprobaron porque te pusiste serio enseguida. me acerqué todo lo que mi orgullo me permitió a tu oreja derecha. las palabras salieron solas, juro que no las controlé (¿ni un poquito?): cuando sea(s) grande no quiero ser como vos
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