maldigo el momento
en que te asumí como desafío
maldigo tu cuerpo de raquítico tu cara de adolescente tus manos inexpertas experiméntandose de a poco tu sonrisa de falsa felicidad tu voz esa voz que te esconde en vez de mostrarte
maldigo mi ingenuidad
de creerme fresca divertida y diferente
maldigo cada cariño correspondido
porque aplaudo cada uno que no lo fue
cada detalle que dejaba entrever el fondo
tu barrera
tu verdad
todo fue una inverosímil ficción
y ni como ficción funcionó
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